Esta semana la Secretaría General de Organización de Estados Americanos (OEA) emitió un comunicado con relación a la situación de la frontera colombo-venezolana y las operaciones que se están llevando a cabo por parte del Ejército Venezolano.
RL / Idaed / Paz
Esto, con relación al documento que fue enviado por la administración de Nicolás Maduro al Consejo de Seguridad de la ONU y que, cabe destacar, es un tema que ha venido evolucionando desde hace más de un año y numerosos han sido los debates propuestos no solo por aliados del régimen venezolano como es el caso de Rusia, también ante denuncias por parte de la propia administración con respecto a Colombia a quien acusa directamente de promover la inestabilidad en el territorio.
Uno de estos eventos se llevó a cabo en mayo del 2020 en una sesión convocada por Rusia para tocar el tema de la incursión de grupos armados en costas venezolanas a través de lo que se denominó la Operación Gedeón. Rosemary DiCarlo quien para el momento ejercía como Secretaria General Adjunta de la ONU para Asuntos Políticos y Mantenimiento de la Paz hizo referencia a la carta enviada por Venezuela ante el Consejo donde se denunciaba … “que grupos armados de mercenarios y terroristas organizados, entrenados, financiados y protegidos por los Gobierno de Colombia y Estados Unidos habían entrado ilegalmente al territorio venezolano con la intención de cometer actos criminales y asesinatos selectivos, incluido el del presidente Nicolás Maduro” … (noticias disponibles en news.un.org)
En aquel momento, Rusia apoyó la postura de Venezuela y expresó que representaba un acto de agresión que debe ser condenado y advirtió que el país se encontraba preparándose para cualquier ataque armado. De hecho, presentaron una carta en la cual se condenaba el uso de mercenarios e insistiendo en que la salida a la crisis del país solo puede darse por la vía del diálogo. Pero no fue solamente Colombia a quien se consideró responsable, también a los Estados Unidos a quien se le acusó de actuar en complicidad para desestabilizar a la región.
La respuesta por parte de los Estados fue firme e indicó que eran acusaciones infundadas, negó cualquier participación en la Operación Gedeón y, a través de su representante Kelly Knight Craft, se rechazó cualquier alegación de ingreso de la nación a territorio venezolano.
Colombia, por su parte, también negó cualquier participación y afirmó siempre estar de acuerdo con una salida pacífica y con negociaciones mientras afirmaba que no creía en la voluntad del gobierno venezolano cuando afirmaba que estaba buscando una solución a la crisis humanitaria ya que se negaba rotundamente a seguir las recomendaciones tanto del grupo de Lima como de la Unión Europea.
La Relación entre la OEA y el Sistema de Naciones Unidas
La razón por la cual se ha presentado este comunicado por parte de la OEA es precisamente la existencia de una relación de cooperación entre ambas organizaciones. Una de carácter universal y una de carácter regional.
Esta resolución es identificada como la AG/RES. 1345 (XXV-O/95) y data del año 1995. Gracias a ello se resolvió la celebración de un Acuerdo de Cooperación entre la Secretaría de las Naciones Unidas y la Secretaría General de la Organización de los Estados Americano y otros instrumentos entre los cuales está la regulación de las relaciones entre las Secretarias Generales, un acuerdo entre la Secretaria General de la OEA y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados y entender que ambas funcionan desde los mismos fundamentos, principios y valores.
Por lo tanto, correspondió analizar la denuncia por parte de Venezuela y la OEA también se pronunció. Ahora, extendiendo un poco más la temática porque no solo desestima la denuncia por parte del país caribeño, sino que hace referencia a las acciones que se están llevando a cabo en las zonas de Apure y Arauca.
De acuerdo a lo expuesto, se habla de que el uso de artillería y ataques en contra de la población civil con explosivos y los saqueos no son otra cosa sino la consecuencia de la impunidad por parte de la administración ante la escalada de violencia que se vive en la región.
No podemos olvidar que precisamente la misma ONU cuenta con una serie de convenios donde se regula la comercialización de armamento y justo hace unos días se llevó a cabo la operación Trigger VI por parte de la Interpol y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito y esto no deja de guardar una estrecha relación ya que cualquier situación irregular que se pueda vivir en las fronteras es una amenaza a la paz y la seguridad de las naciones que comparten esa frontera, produce desplazamientos humanos que desembocan en emergencias migratorias e incrementa la pobreza.
Términos como impunidad y complicidad fueron expresados dentro del comunicado y la recomendación fue el de doblar esfuerzos para que se pueda contener y evitar que se sigan dando los desplazamientos de grupos humanos ya que esto es per se una tragedia humanitaria.
Si esto no cesara, las consecuencias para el gobierno actual podrían ser importantes y sería un documento más para un expediente que sin lugar a dudas es material para poder llevar a instancias penales internacionales ya sea como crimen de guerra o crimen de lesa humanidad.
Y sin entrar en tintes políticos porque no es la intención, dejo un extracto de un poema de Mario Benedetti que sirve de reflexión … “Esta guerra no es cosa del destino/ es ansia de matar/ tan sólo eso/ a mujeres y niños de ex profeso/ y a todo el que se cruce en el camino”…